El EcoDoppler como herramienta fundamental en la Flebología

Junio 2009

El doctor Rubén Bottini es Médico flebólogo, Jefe de la Sección de Flebología y Linfología de la División de Cirugía Vacular del Departamento de Cirugía del Hospital de Clínicas y Secretario General del Colegio Argentino de Cirugía Venosa y Linfática. En esta entrevista con Revista Diagnóstico, echa luz respecto de los avances de los últimos años en la especialidad y analiza la importancia de las intervenciones en láser a nivel mundial.

¿En qué instancia se encuentra la especialidad en este momento?
Durante muchos años la flebología no contó con un método diagnóstico como es el EcoDoppler; recién en los últimos 15 años en nuestra región la especialidad pudo contar con esta herramienta de manera masiva.
Paulatinamente, la aparatología se fue sofisticando y lo mismo sucedió con el entrenamiento de los profesionales, lo que permitió la mejora del entendimiento de la fisiopatología de la patología venosa en los miembros, tanto en su forma aguda como crónica.
La patología venosa crónica, más comúnmente conocidas por su consecuencia directa, las várices, hace que las venas empiecen a transpirar líquido y determinen posteriormente la formación de lo que se denomina edema. Esta situación hace que la pierna se vaya poniendo más dura, más fibrosa, lo que comprime los vasos y termina ulcerando la piel con los trastornos tróficos en miembros inferiores producto, precisamente, de la patología que describimos.
Estos estadios están bien estructurados en la clasificación CEAP (Clinica, Etiología, Anatomía y Patología) que se dio a conocer hace unos años. El aspecto de esta clasificación más usado es el clínico que, a su vez, permite determinar diferentes momentos o instancias de acuerdo a la gravedad de la patología.
En síntesis, nada de este complejo proceso hubiese sido fácil de entender si no hubiésemos contado con el EcoDoppler. Esta herramienta nos permitió seguir exactamente el origen del “reflujo”, lo que permite observar y determinar donde comienza el problema. Antes, cuando contábamos con el doppler convencional que no estaba unido con la ecografía, no podíamos ver simultáneamente a la vena con su proceso de circulación.
La llegada de este estudio hizo que, en los comienzos, fuese realizado por los profesionales que realizan diagnóstico por imágenes en general, sin contar con el conocimiento acabado de la patología, lo que determinaba una falla en los informes finales. Conforme se hizo más accesible el equipamiento y la consiguiente aparición de modelos portátiles, varios profesionales de la especialidad comenzaron a contar con esta tecnología que permitió abordar la patología desde sus propios estudios, desde su visión y abordaje de los distintos casos.

A partir de este avance tecnológico, ¿cómo influye esto en el tratamiento general de la enfermedad?
Hablamos de las posibilidades de realizar un buen estudio diagnóstico. Este hecho fundamental permitió el cambio en la situación del tratamiento.
El tener una mejor visión de lo que ocurre, nos permite saber que tenemos que hacer exactamente con esas venas. Ya sea, una operación, o técnicas combinadas como láser con cirugía convencional o láser exclusivamente.
Con la llegada del láser, en los comienzos de su aplicación, realizábamos la cirugía con la ligadura del cayado de la vena safena interna. Una vez que, a través del uso del EcoDoppler, pudimos contar con este caudal informativo, comenzamos a realizar este procedimiento a cielo cerrado. De manera que, con una sola punción podemos llegar perfectamente al cayado, bloquearlo con anestesia intumescente y así sellar y lograr la termo coagulación.
Hace muy poco tiempo, hemos dialogado profundamente respecto de los procedimientos con láser en el congreso que he presidido en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y que se llevó adelante junto al servicio de flebología del Hospital Italiano, el Hospital de Clínicas y el Colegio Argentino de Cirugía Venosa y Linfática. Allí se han congregado todos los referentes a nivel mundial de la especialidad para lograr el primer consenso internacional de láser. De esta manera, hemos desarrollado el entendimiento en la sociedad médica flebológica argentina respecto de esta técnica y a perder el miedo al uso del láser cuando se cuenta con la visión directa por EcoDoppler.

¿Cuál es el perfil interdisciplinario de la especialidad?
El tema interdisciplinario es un ítem muy importante en la flebología. Asisten hemodinamistas, que realizan todos los estudios invasivos flebológicos. En algunos casos, como en nuestro equipo en el Hospital de Clínicas, llevamos adelante los flebólogos, directamente, también este tipo de estudios. También abordan la especialidad los dermatólogos, ya que asisten a las úlceras de los miembros inferiores y al tratamiento de las mismas. Otros que trabajan el tema son los traumatólogos, ya que esta patología resiente la marcha en muchos casos; lo mismo que kinesiólogos, que asisten con el drenaje linfático manual a evacuar los edemas de alto contenido proteico.
La linfología, también aborda la especialidad desde su campo específico, y la gente de genética la trata en los grandes síndromes venosos. Y, desde ya, la cirugía vascular, que está íntimamente relacionada con el mundo flebológico.
En síntesis, son muchos los especialistas que abordan, en algún momento, a la flebología desde su materia específica

Por lo que ha desarrollado hasta aquí, podríamos señalar que la especialidad aborda la intervención desde lo mínimamente invasivo...
Hoy prácticamente no hay diferencia, y esto lo demuestran casos en todo el mundo, en utilizar el láser y realizar el tratamiento convencional. La experiencia fuerte a nivel internacional está llevada adelante sin ligadura de cayado, que es la forma correcta de abordar y confiar en la técnica láser.
Hay algo que me gustaría que quede sumamente claro: no se puede realizar esta técnica (a cielo cerrado) sin utilizar simultáneamente un EcoDoppler en el quirófano. No se puede realizar cirugía láser si no se cuenta con esta herramienta tecnológica. No se puede usar un arma con los ojos cerrados: no se debe usar el láser sin ver.

¿Hay algún avance a nivel tecnológico que destacar durante los últimos dos años?
Obviamente, las técnicas tridimensionales están apareciendo con mucha fuerza. A su vez, los EcoDopplers nuevos son cada vez más sofisticados, más pequeños y ofrecen mejores condiciones. Hoy hay nuevos aparatos de fácil manipulación y traslado en el quirófano, con imágenes de altísima resolución.
No obstante, todavía el EcoDoppler nos brinda una imagen que debemos interpretar, o sea, no es una imagen anatómica, no es el resultado como el de una angio resonancia, por citar un ejemplo, que se realiza con un equipamiento mucho más sofisticado y de difícil traslado.