RSS
Entrevistas
Pablo Manzotti

El campo de la medicina nuclear - Dra. Victoria Soroa

Entrevista Dra. Victoria Soroa

La doctora Victoria Soroa está a cargo de la parte de medicina nuclear del Centro de Diagnóstico Rossi, es investigadora de la Comisión Nacional de Energía Atómica y es presidente de ISORBE (International Society of Radiolabeled Blood Elements). En este diálogo con Revista Diagnóstico analiza los puntos salientes de su especialidad médica y da cuenta del trabajo que lleva adelante en el Centro de Diagnóstico Rossi.

¿Cuál es la situación de la especialidad, en este momento, en el marco del diagnóstico por imágenes?

El PET, en sus inicios, comenzó siendo un instrumento que se utilizaba en el diagnóstico neurológico y luego se fue extendiendo a los estudios cardiológicos. Finalmente se destacó en el área de oncología. No solamente para el diagnóstico oncológico, sino para el seguimiento de los pacientes tratados. Poder comprobar como evoluciona la patología, observar si hay metástasis o si el cáncer está detenido, fueron sus principales aplicaciones y objetivos.
También, con el uso de las camillas especiales, mostrar al profesional que va a realizar la radioterapia externa, el sitio más preciso del área metabólica para realizar la irradiación.
Es un estudio muy complejo y ahora cada vez más, por la aparición de los aparatos híbridos: hay PET-CT y PET-RM, (resonancia magnética). Con lo cual la especificidad aumenta, la sensibilidad, también, y contamos con la información anatómica que es siempre muy necesaria.

¿Para que se utilizan las diferentes modalidades?

Precisamente, son para cosas diferentes. Se aplica para aquellas patologías que necesiten una u otra modalidad. Por ejemplo, en el caso de cerebro se utiliza la resonancia. No quiere decir que con TC no se vea, pero es mucho mejor la información que se pueda obtener con el uso de resonancia.
Se puede contar, por separado, con un PET, un resonador y un tomógrafo y se pueden unir entre sí con la utilización de un soft específico. El inconveniente es que el paciente debe trasladarse de una camilla a otra y los espacios anatómicos no son similares. Inclusive, en los estudios híbridos, cuando el paciente respira diferente al entrar en uno de los aros, ya no es el mismo lugar anatómico y hay que moverlo manualmente. Esto es complicado, cuando resulta difícil percibir los bordes de una patología.
También, algo que se suma relatividades, es el nivel de resolución del equipo, la capacidad de ver dos puntos diferentes como tales. Esto, en el PET, se traduce a un centímetro, por lo que cualquier nodulación menor puede no detectarse, lo que no implica que el paciente no tenga cáncer. Pero sí, esa misma nodulación, la puede ver la tomografía. Por eso es tan importante que en el diagnóstico final haya un tomografista y un médico nuclear para que se unan los resultados obtenidos.
Mostrando Página 1 de 2

1 2 >
  • Dra. Victoria Soroa

Comentarios

Tiene que estar logueado para poder comentar.