Entrevistas
Pablo Manzotti
Una ventana al futuro en el Hospital Italiano de Buenos Aires
Cobertura de la presentación del sistema quimioembolización DCB (DC Bead TM) para el tratamiento de tumores hepáticos
El equipo interdisciplinario, habitualmente esta compuesto por un médico oncólogo, por un médico cirujano hepático, un especialista en imágenes y, a veces, por un hepatólogo. Es de notable importancia que cada vez más el radiólogo, tanto el que hace la parte diagnóstica, como el que hace la parte intervencionista, forma parte de ese equipo, de la toma de decisiones y la ejecución de acciones, como puede ser en este caso en particular. Cuando un paciente tiene un tumor en el hígado se pueden tomar varias conductas, desde la abstención terapéutica, hasta el otro extremo que es el transplante hepático. En el medio, la cirugía total, la cirugía parcial, la quimioterapia sistémica, las quimioterapia intrarterial, la quimioembolizacion, la ablación por radiofrecuencia, la criocirugía, etc. Fíjese que tiene un menú de tratamientos, y la pregunta es: ¿qué es lo mejor para un paciente determinado? El conocimiento, el criterio, la experiencia, y el trabajo en equipo determina qué es lo mejor para un paciente determinado en un momento dado. A lo mejor, un buen tratamiento en ese paciente, que logra prolongar la vida y controlar la enfermedad, puede ir cambiando. Un año más tarde va a ser otro porque es muy común que estos pacientes, muchas veces, reciban distintos tipos de tratamientos con el objetivo de mejorar al máximo su calidad de vida, logrando también la mejor sobrevida posible. A ello se lo domina tratamiento multimodal de los tumores hepáticos y es lo más frecuentemente utilizado en los centros altamente especializados, como sucede en el Hospital Italiano. Sin embargo hay que tener en cuenta que es la cirugía hepática, el único tratamiento que puede potencialmente curar los tumores hepáticos. El problema es que en solo el 20% de los pacientes con tumores hepáticos la cirugía es posible al momento del diagnóstico. Los otros tratamientos mencionados son de gran utilidad para transformar esta enfermedad aguda e incontrolable en crónica y controlable y, a veces, se puede hacer lo que se llama downstaging, transformando a un paciente inoperable en un paciente operable, potencialmente curable.
¿Y este método teóricamente, posibilitaría este tipo de casos?
Sí, es una de las indicaciones de este método, absolutamente. Y para hacer eso se necesita un ambiente adecuado. Tiene que ser una institución hospitalaria con internación, que esté habituada al manejo de las enfermedades oncológicas y hepáticas y necesita una infraestructura especial con una sala de Angiografía y Terapia Endovascular especialmente preparada porque los tratamientos, a veces, son combinados y se necesita tener acceso a todo arsenal terapéutico. Y, si bien la tecnología es importante, el desafío no es solo tecnológico, sino que se apoya sobretodo en el recurso humano que sepa aplicar, cuándo debe y cómo debe, lo más conveniente para el paciente. Y eso, afortunadamente, en esta institución, lo tenemos. Por ello es muy gratificante trabajar acá.Mostrando Página 2 de 4
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