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Caso del mes

Quiste óseo aneurismal del sacro, Interés de las imágenes para su caracterización y diagnóstico

Martin Munduteguy, Javier Garcés, Alejandro Cadena, Sebastián Lescano, Maria Vidondo, Carlos Romero, Juan Pablo Ghisi Juan Mazzucco.2
Descripto en 1942 por Jaffe y Lichtenstein, la mayor incidencia del QOA es juvenil con ligero predominio femenino, y un rango de edad de 10 a 30 años.
Se estima que al momento del diagnostico 75% de casos son menores de 20 años.3,4
Clínicamente su evolución es silenciosa, motivo por el cual alcanzan gran volumen, causando a nivel raquídeo dolor local cuando se expanden comprometiendo la cortical ósea. La irradiación radicular puede indicar extensión foraminal y/o intracanalar de éste proceso ocupante.
Típicamente el QOA es una lesión lítica y expansiva, múltiloculada y con frecuentes niveles. Este patrón morfológico se explica por el análisis anatomopatológico que demuestra espacios quísticos con contenido hemático, separados por tabiques de estroma celular, osteoclastos y células gigantes. En el estroma se encuentran gránulos de hemosiderina e histiocitos.
La variante sólida es rara y representa sólo 3.4% a 7.5% de casos.1,3
Desde el punto de vista de las imágenes se han descripto cuatro estadios radiológicos: inicial, en actividad, estable y curado. La RX evidencia, en virtud de la osteolísis, un área de radiotransparencia y adelgazamiento de la cortical ósea (imagen de cáscara de huevo). La TC y la RM muestran una lesión ocupante bien definida, con densidad y señal heterogéneas producto de septos internos y niveles. Es posible observar un fino realce periférico post-contraste. Si bien los hallazgos imagenológicos son muy característicos la biopsia es imprescindible para su confirmación.7
En presencia de una lesión raquídea de éste tipo deben considerarse los siguientes diagnósticos diferenciales alternativos: el tumor de células gigantes, el osteosarcoma telangiectásico, el condroblastoma, el quiste óseo simple roto, la displasia fibrosa y el histiocitoma fibroso.1
El tumor de celulas gigantes, por incidencia, topografía y aspecto, representa el principal diagnóstico diferencial. Con un pico de incidencia a los 30 años de edad y predominio femenino, representa 5% del total de tumores óseos primarios afectando preferentemente los huesos largos (rodilla).
Es benigno, de rápido crecimiento, lítico, y localmente agresivo y recidivante; si bien expande la cortical raras veces atraviesa el periostio.
Son frecuentes las complicaciones hemorrágicas ya que su estroma es hipervascularizado. Los hallazgos imagenológicos corresponden en RX y TC a los de una masa sacra lítica y expansiva, presentando en RM apariencia quistica multiloculada y con señal mixta por los productos de degradación de la hemoglobina.1
El osteosarcoma telangiectásico o hemorrágico(OH) es muy raro (5% de los osteosarcomas) y muy agresivo, con picos de incidencia en la segunda y la tercera décadas y predominio femenino 2/1. Es un tumor que interesa preferentemente los huesos largos (fémur o tibia), hipervasularizado con zonas necro-hemorrágicas, grandes sinusoides, cavidades hemáticas y células gigantes multinucleadas reactivas a la hemorragia.
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